De tenerlo todo a quedar sin nada. Por: Carlos Arturo Hernández Nieto
Esta es la sentencia que ha quedado en mi pensamiento, al igual que el rostro y las expresiones de aquellos nobles y aguerridos campesinos, agricultores y caficultores que me encontré de paso por el corregimiento más lindo que tiene nuestra querendona y trasnochadora Pereira en una de mis salidas de cada domingo después de
